
aunque duela, a veces simplemente es mejor irse sin decir nada más.
Es frustrante no poder hacer nada, simplemente permanecer hasta tocar fondo una y otra vez. Ver como la vida pasa y yo sigo allí, esperando que el tiempo se detenga pero no hay motivos para detenerse, así que sólo me queda esperar el final de mi melancólica vida, dónde no hubo, ni habrá más que sueños perdidos.
A veces hago como que si no me importara algo, y en su momento no me importa. Pero después me pongo a pensar, y ni cuenta me doy de que ya estoy llorando.


